Doblar (la estética, el arte, la ilusión, la entretención y la alegría)

La weá era muy piola. Lugar no muy grande, con una barra para cinco o seis personas, mesas para sesenta o setenta, y un escenario un poco ajustado para los cuatro bailarines. Decoración escasa, a base de globos.
Al final lo que más me llamó la atención fue la simpleza -casi pobreza- de la mayoría de las presentaciones (salvo las que incluían baile). Lo que más se veía en el escenario eran travestis doblando canciones de estilo pop light u ochentero. Primero salió uno que claramente era un hombre vestido de mina. Después uno que estaba operado como esas minas grotescas, tetas grandotas y todo. Al final salió uno que sí que parecía una. Y muy rica. Todos/as con un micrófono que sólo servía para acompañar la mímica. La característica común del show me hizo pensar en el simbolismo que representaban estas personas que "doblaban" al otro sexo al mismo tiempo que doblaban canciones. Incluso ahora la situación me lleva a perderme en reflexiones sobre la estética, el arte, la ilusión, la entretención y la alegría.